miércoles, julio 08, 2009


















Soy Perséfone, Proserpina
La luz de las tinieblas
El camino verde o hirsuto
El sendero espinado o alado,
La tundra.
Mis gritos inyectan el telurio
A la Madre Tierra
Y la extinción se produce
Y el cambio reverdece.

Ya no puedo pronunciar
la palabra madre
en este mundo
no soy hija
he encontrado mi Reino
y retorno para anunciarlo.
Si quieres te conduzco
Al oscuro centro
Que no gustas pronunciar

No importa
Allí no necesitas palabras

Ven
Acompáñeme
Acompáñame
Compartiré contigo
La tentadora granada.


Carmen Elena Ochoa, Venezuela 1964, y su blog Caléndula Maravilla